NUEVAS TECNOLOGÍAS: EVITAR EL EFECTO BLACK MIRROR

Sin lugar a dudas, Internet y la tecnología se han convertido en herramientas indispensables en nuestras vidas, modificando nuestros hábitos y nuestra forma de ver el mundo; pero también nuestra manera de entenderlo.

La tecnología está en todas partes y ya no podemos concebir nuestro mundo sin ella: tablets, smartphones, ordenadores… forman parte ya de nuestro mobiliario como los sofás o los sillones.

La tecnología, una pieza más de una casa

Somos muchas las personas que usamos dispositivos multimedia a día de hoy. Televisores, consolas, reproductores de vídeo… El desarrollo de plataformas como Netflix, videoconsolas como la PS4, la Wii o la Xbox no solo han cambiado nuestra forma de ver el mundo sino también nuestra forma de divertirnos y de relacionarnos.

La tecnología se ha convertido también en nuestra carta de presentación.  Marca un status económico y nos permite diferenciar entre un hogar moderno y otro antiguo. En ella mostramos sin querer una parte de nuestra personalidad: no solamente los aparatos que utilizamos definen nuestra forma de ser sino nuestra forma de ver el mundo. No se trata solo de que sea útil sino también agradable a la vista.

Un arma de doble filo

La tecnología ha cambiado nuestra forma de entender el mundo y de relacionarnos con él. Sin embargo, también genera una dependencia: el uso de las nuevas tecnologías puede provocar una adicción que puede quitarnos tiempo y protagonismo a otras actividades.

La necesidad de estar conectados en todo momento, de buscar siempre las últimas novedades tecnológicas… puede aislarnos del mundo real y dejarnos cada vez más solos. No podemos entender el mundo actual sin tecnología, pero no podemos permitir que esta nos consuma y nos aísle de este.

Debemos recordar que la tecnología es una herramienta que nos debe ayudar a mejorar nuestra vida, no a destruirla y acabar con ella. La tecnología utilizada adecuadamente, puede tener un montón de utilidades, tanto educativas como comunicativas, e incluso acercarnos a nuestros amigos y familiares que se encuentran en otro lugar.

Pero debemos recordar que fomentar nuestras relaciones sociales con amigos y familiares no solo está en manos de las tecnologías modernas: pasar un rato con los demás, disfrutar de nuestro tiempo libre y de ocio junto a nuestros seres queridos, reforzando nuestros lazos de amistad y de confianza depende, en última instancia, de nosotros.

Aislados en un mundo interconectado y global

La sociedad actual es una sociedad de nativos digitales: el desarrollo de las tecnologías y de las Redes Sociales ha ido acompañado del incremento de las nuevas tecnologías. Tecnologías que van evolucionando cada día y que van expandiéndose por todos los lugares del planeta creando un mundo cada vez más interconectado y cada vez más global.

Pero no debemos olvidar que las relaciones humanas no dependen solo de la necesidad de estar conectados a las nuevas tecnologías. Hay una parte humana y personal que depende de nosotros y que debemos cuidar. La tecnología lo único que hace es acentuar nuestra personalidad.

DANIEL FERNÁNDEZ ABELLA

Comments are closed.